El
Gobierno español ha planteado su reforma laboral como necesaria para homologarnos con
los países europeos más desarrollados porque, según dice, son los países que no
han incrementado su tasa de paro con la crisis. Pues parece que Finlandia
no está entre esos países puesto que ha promulgado una reforma laboral en
sentido absolutamente contrarío a la que se ha planteado en España.
Comencemos
el análisis con algunos datos macroeconómicos. Finlandia acabó 2011 con una
tasa de paro del 7,6% por un 22,9% de España y una tasa de crecimiento del 3,1%
en Finlandia por el 0,7% en España. La inflación alcanzó el pasado año el 3,4%,
superior en un punto a la española. Precisamente, esa inflación relativamente
elevada es la que ha hecho que las agencias de renting comiencen a cuestionarse
la triple A de la deuda del país nórdico. Su deuda alcanza el 49% del PIB
por el 68% de la española, aunque en el déficit público la distancia es mayor,
un 2,5% frente al 8,5% español.
Pues
con estos datos macroeconómicos, Finlandia ha promulgado una reforma
laboral que es producto de la negociación entre el Gobierno, la patronal y los
sindicatos. Y el tema de las formas no es baladí. Una reforma pactada y
consensuada siempre tiene una mayor posibilidad de mejora para el conjunto
de la situación laboral y socioeconómica de un país. Y la tradición
finlandesa es que el gobierno no sea la correa de transmisión del empresariado
como en España sino el elemento de equilibrio entre las contrapartes. En ese
sentido es muy probable que el primer ministro de Finlandia, Jirki Katainen,
del Partido Conservador, se quedaría alucinado cuando Mariano Rajoy le
confesaba aquello de que la reforma laboral en España le iba a costar una
huelga.
Pero
vayamos al fondo. Finlandia ha atacado la dualidad en el mercado de trabajo
mejorando todas las condiciones laborales de los temporales iniciando el camino
hacia la total homologación con los indefinidos. Su tasa de temporalidad,
por cierto, es 9 puntos inferior a la española (17% frente a 26%).
Por
otra parte hay que decir que la ley de contratos de empleo, con acuerdo
tripartito también, prevé una serie de medidas de seguridad en cuestión de
riesgos laborales y sanitarios con el objetivo de poder alargar la vida
activa de cada trabajador.
El
poder adquisitivo de los trabajadores/as finlandeses/as se había deteriorado en
2011 en un 0,6% y, en base a este dato, el acuerdo refleja ese mismo aumento
salarial para 2012. Además, para asegurar el futuro de las
pensiones se han incrementado las cotizaciones sociales en el 0,2%
tanto a empresarios/as como a trabajadores/as, pero como contrapartida, el
impuesto de la renta ha bajado en la misma proporción.
Fuente: Nueva Tribuna
Finlandia, el ejemplo de reforma laboral que ampara a los trabajadores
Mientras en España crece el descontento por la recién aprobada reforma laboral, Finlandia disfruta de una legislación en este ámbito -consensuada entre los distintos agentes sociales y políticos- que garantiza la protección no sólo de sus trabajadores sino también la de sus desempleados.
Antes del inicio de la actual crisis económica, Finlandia ya había sufrido serias dificultades durante la década de los 90. Gracias aimportantes y novedosos cambios estructurales llevados a cabo en su momento, el país nórdico logró convertir una economía basada en la industria tradicional en una economía de alta tecnología. Como resultado, Finlandia se convirtió pronto en una de las economías más sólidas del viejo continente.
La inclusión de la flexiseguridad en el debate público en 2006 supuso un importante paso que pondría de manifiesto muy pronto tanto la eficacia de la política de empleo como el buen funcionamiento del mercado laboral finés.
Estrategia política encaminada a lograr un mercado de trabajo flexible, que garantice la protección social de los trabajadores, la flexiseguridad se basa en tres pilares: la flexibilidad construida en base a pactos contractuales adaptables y fiables, la alta protección social para los desempleados y una política de formación y reinserción laboral muy activa.
Mientras que en España se ha optado por una reforma laboral "agresiva", en palabras del ministro de Economía, Luis de Guindos, el Gobierno finés, presidido por el conservador Jyrki Katainen, se mantiene fiel a la premisa de la flexiseguridad.
Trabajadores y desempleados, protegidos
La primera legislación que ha puesto en marcha el Gobierno de Finlandia se aplica a los trabajadores temporales, que podrán beneficiarse de condiciones mínimas y términos de protección en cualquier trabajo.
La Ley de contratos de empleo, modificada de común acuerdo por los sindicatos, los empresarios y la administración, incluye medidas de mayor protección sanitaria y de seguridad.
Pero no sólo se protege a los trabajadores en Finlandia, sus desempleados cuentan también con importantes ayudas tras perder poder adquisitivo por efecto de la crisis. Así, las prestaciones básicas por desempleo han pasado de 25,74 euros al día en 2011 a 31,36 euros previstos para este año.
Asimismo, la ayuda a la renta y el subsidio de vivienda también aumentarán, percibiendo una persona soltera recibirá 461,05 euros al mes como ayuda básica a la renta.
La reforma laboral finlandesa se ha marcado como objetivo asegurar la inserción laboral de al menos el 40% de los solicitantes de empleo dentro de los tres primeros meses después de perder su trabajo.
No sólo se protege a los trabajadores en Finlandia, sus desempleados cuentan también con importantes ayudas tras perder poder adquisitivo por efecto de la crisis. Así, las prestaciones básicas por desempleo han pasado de 25,74 euros al día en 2011 a 31,36 euros previstos para este año
Fuente: Terra Noticias







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