no a los recortes

jueves, 23 de febrero de 2012

La reforma laboral no impulsará el crecimiento de la economía


José María Mella es Catedrático de Economía Aplicada,
profesor "Jean Monnet" por nombramiento de la Unión Europea,
experto en Desarrollo Económico y Desarrollo Regional,
Urbano y Local. Consultor de la UE, Banco Mundial,
Banco Interamericano de Desarrollo, CEPAL,
Gobiernos de España, Portugal, Francia,
Marruecos, Uruguay y Nicaragua, entre otros.
 

-P. ¿Cuáles son los aspectos positivos y negativos de la reforma laboral que ejecuta el gobierno de Mariano Rajoy?

R. Para entender lo que está pasando en el mercado laboral en España, hay que tener en cuenta que estamos en una profunda crisis económica con la previsión de una caída de la producción en este año 2012, añadida a varios años de aguda recesión desde 2008. La tasa de desempleo se eleva a casi al 23% de la población activa y la tasa de desempleo juvenil a casi el 50%; a lo que hay que añadir una muy elevada tasa de empleo temporal en comparación con los empleos fijos o indefinidos.

 En este contexto, los aspectos positivos de la reforma laboral recientemente hecha pública son  el límite hasta un máximo de 24 meses al encadenamiento de unos contratos temporales con otros, las ayudas a las empresas que contraten a jóvenes menores de 30 años y a parados de más de 45 años, el impulso a los contratos a tiempo parcial y la posibilidad de que las agencias privadas de colocación faciliten que los desempleados encuentren trabajo.

Entre los aspectos negativos, cabe mencionar  el abaratamiento del coste de despido, el cambio de los esquemas de negociación colectiva que pasan de ser sectoriales a ser a nivel de empresa lo que resta capacidad de negociación a los trabajadores (las pequeñas y medianas empresas son más del 90% del total), las mayores facilidades para realizar expedientes de regulación de empleo, el periodo de prueba de un año para los nuevos contratos indefinidos y la posibilidad de despido tras tres trimestres de caída en las ventas o en los ingresos (incluida la propia administración pública; en este caso, por disminuciones presupuestarias).  

-P. Las críticas y alabanzas se centran en temas como despidos, indemnizaciones y estímulo para contratación de jóvenes. ¿Era esta la reforma que necesitaba España o es el resultado de la presión de la UE, como dicen desde varios medios de comunicación y grupos sindicales? ¿Qué quedó pendiente?

R. Sin duda, es el resultado de la presión de los países dominantes de la UE con el acuerdo entusiasta del gobierno y la patronal española. Es evidente que hay una pérdida de soberanía nacional en beneficio de lo que manda Alemania. No es la reforma que necesitaba España. Lo que permanece pendiente es ir hacia una nueva Unión Europea, en la que el Banco Central Europeo actúe como último prestamista de la deuda del gobierno, se emitan eurobonos, se acomoden los plazos para la financiación del déficit y se haga una reforma financiera para que vuelva a fluir el crédito a familias y empresas. La secuencia temporal de la terapia se ha empezado mal: en vez de impulsar la economía y el crédito para contratar a más trabajadores, se ha empezado por una reforma laboral que aumentará el desempleo, deprimirá todavía más el consumo y, en consecuencia, impedirá el crecimiento.

- P. Alemania y la OCDE han asegurado que la reforma se traducirá en el mediano plazo en más empleo, más competitividad de la economía y mayor crecimiento económico? ¿Es cierto? ¿Por qué?

R. No es cierto. La reforma laboral, como los propios ministros del gobierno Rajoy afirman, “no servirá en sí misma para crear empleo” ni tampoco crecimiento. Es una opinión generalizada que mientras no haya crecimiento económico y, más concretamente, la economía española no crezca más allá del 2/2,5% no habrá creación de empleo.

-P. ¿Cómo incidirá esta reforma en la economía del país en el corto, mediano y largo plazo?

R. Esta reforma incidirá en el corto plazo aumentando el número de expedientes de regulación de empleo (ERE) realizados por las empresas y las administraciones públicas. No se olvide que la economía española va a decrecer en un 1,5% como mínimo este año 2012, luego las empresas abrirán nuevos EREs para reducir el volumen de mano de obra. En el mediano plazo, seguirá la tendencia anterior, porque no habrá recuperación económica hasta 2015/2016 y, en el largo plazo, habrá un mercado laboral mucho más inseguro, precario y con salarios inferiores a los actuales.

-P. ¿Estimulará el empleo? ¿Es una amenaza para el empleo como muchos aseguran?

R. La reforma apoya a los empresarios que contraten a trabajadores jóvenes y a mayores de 45 años parados de larga duración (más de dos años). Pero este apoyo es más teórico que real, porque las empresas contratan si necesitan trabajadores para atender a nuevos pedidos de ventas. Y estos nuevos pedidos llegarán muy difícilmente en condiciones de recesión como los actuales. Además, en el mejor de los casos, las empresas que contraten trabajadores lo hacen, no porque se les subvencione, sino porque los necesitan. Por consiguiente, el estímulo al empleo no viene por reformas legales, sino por la creación-insisto- de condiciones para el crecimiento económico y de una nueva estructura económica.

Debe advertirse que, en el caso español,  la legislación es la misma tanto para comunidades autónomas o regiones como Andalucía y Extremadura con tasas del 30% de desempleo como para el País Vasco y Navarra con el 12%, siendo la tasa media un 22,85%. Cabe inferir, pues, que existen otros factores relativos a la estructura de la economía, diferentes a los de la reforma laboral, que tienen una influencia decisiva en la evolución del empleo y el desempleo.

-P. ¿Impulsará el crecimiento de la economía? ¿De qué manera?

R. No impulsará el crecimiento de la economía. El crecimiento económico vendrá de la mano de la expansión del mercado; es decir, por el crecimiento del consumo, la inversión y las exportaciones. Pero el consumo necesita más empleos y no menos (aparte de mayores salarios), la inversión necesita financiación y las exportaciones requieren que los países europeos a los que vendemos salgan también de la recesión, provocada en buena medida por los llamados “recortes” (esto es, menos gasto público).

-P. ¿Cómo impacta al ciudadano común esta reforma? ¿Es una oportunidad para mejorar o es una amenaza?

R. Es una amenaza. El ciudadano común se verá afectado por una posición de manifiesta debilidad en una negociación cara a cara-en las pequeñas empresas- con el empresario sin ningún apoyo colectivo, una mayor inseguridad laboral, una mayor rotación y temporalidad en el puesto de trabajo- lo que perjudicará la tan necesaria formación dentro de la empresa para mejorar la competitividad de la economía- y una menor protección ante el desempleo. 

Fuente: Entrevista publicada en El Nacional

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